Transcribe en tu libreta la siguiente guía. Apoyate de tus apuntes para solucionarla, si tienes dudas comentalas en clase.
1. ¿En qué consiste la teoría del origen de las especies de Charles Darwin?
2. Definición de cultura de E. B. Tylor:
3. En
sus crónicas se muestra el interés por el
otro, y surgen las preguntas que incidieron en la fundación de la
antropología como ciencia:
4. Objeto central de la antropología
5. Principales aportes de Morgan al terreno de la antropología:
6. Fundó la escuela americana de antropología:
7. Principales aportes de la escuela americana a la antropología:
8. Base central de la cultura kwakiutl:
9. Aportes principales de los funcionalistas a la antropología:
10. Principal representante del funcionalismo.
11. ¿Quién fue Bronislaw Mallinowski y qué aportó a los estudios antropológicos?
12. ¿Qué es el kula?
13. Según Mary Douglas, ¿cuál es la base de la cultura?
14. Principales aportaciones del estructuralismo frances:
15. ¿Qué es el tabú del incesto, y por qué esta prohibición permitió el desarrollo social en la historia humana?
16. Definición de cultura de Gordon Childe:
17. Carcaterísticas principales del dinamismo:
18. ¿Qué es el relativismo cultural?
19. ¿Qué es el particularismo histórico?
20. ¿Qué es el etnocentrismo?
21. ¿Qué es el difusionismo?
22. ¿Qué es la reciprocidad y de que elementos se compone según Marcel Mauss?
23. ¿Qué es la estructura social?
24. ¿Qué es función social?
domingo, 10 de abril de 2016
lunes, 4 de abril de 2016
Neoevolucionsimo
Hola, les comparto las lecturas para que vayan preparando sus exposiciones, recuerden que tienen que buscar información por su cuenta, si tienen dudas me las pueden comunicar en la escuela o por facebook, mi perfil es: Gabriel Ugalde
Aspectos mentales y conductuales de la cultura
Hablando con la gente los antropólogos se enteran de un vasto mundo interior de pensamientos y sentimientos. Este mundo interior existe en diferentes niveles de conciencia. Hay, en primer lugar, pautas muy alejadas de la conciencia. Las reglas gramaticales son un ejemplo de tales «estructuras profundas». En segundo lugar, existen pautas más próximas a la conciencia, que se pueden conocer fácilmente planteando las preguntas adecuadas. Cuando se le pide, normalmente, la gente puede formular valores, normas y códigos de conducta apropiados para actividades como destetar bebés, cortejar a miembros del sexo opuesto, elegir líderes, tratar enfermedades, recibir a huéspedes, clasificar a parientes, rendir culto a
Dios, etc. No obstante, hay veces en que estas reglas, proyectos y valores no están formalizados o no son plenamente conscientes. Finalmente, existen reglas de conducta y enunciados de valores, proyectos, objetivos y aspiraciones plenamente conscientes, explícitos y formales que pueden ser discutidos en el transcurso de conversaciones ordinarias, estar escritos en códigos de derecho o ser anunciados en reuniones públicas (por ejemplo, las reglas referentes al vertido de basuras, a los modos de realizar depósitos bancarios, a un partido de fútbol, a la violación de la propiedad, etcétera).
Finalmente, para complicar más las cosas, las culturas tienen normas no solamente para regular el comportamiento, sino para romper las normas de comportamiento —como cuando uno aparca enfrente de una señal que dice «no aparcar», o secuela en un estadio sin pagar la entrada.
Pero la conversación no es la única fuente de conocimiento antropológico acerca de una cultura. Además de eso, los antropólogos observan, miden, fotografían y toman notas de lo que hace la gente durante sus actividades diarias, semanales o anuales. Observan los nacimientos que tienen lugar, asisten a los funerales, acompañan a expediciones de caza, presencian ceremonias de matrimonio, y asisten a otros muchos acontecimientos y actividades cuando están teniendo lugar. Esos acontecimientos y actividades reales constituyen el aspecto conductual de la cultura.
Hablando con la gente los antropólogos se enteran de un vasto mundo interior de pensamientos y sentimientos. Este mundo interior existe en diferentes niveles de conciencia. Hay, en primer lugar, pautas muy alejadas de la conciencia. Las reglas gramaticales son un ejemplo de tales «estructuras profundas». En segundo lugar, existen pautas más próximas a la conciencia, que se pueden conocer fácilmente planteando las preguntas adecuadas. Cuando se le pide, normalmente, la gente puede formular valores, normas y códigos de conducta apropiados para actividades como destetar bebés, cortejar a miembros del sexo opuesto, elegir líderes, tratar enfermedades, recibir a huéspedes, clasificar a parientes, rendir culto a
Dios, etc. No obstante, hay veces en que estas reglas, proyectos y valores no están formalizados o no son plenamente conscientes. Finalmente, existen reglas de conducta y enunciados de valores, proyectos, objetivos y aspiraciones plenamente conscientes, explícitos y formales que pueden ser discutidos en el transcurso de conversaciones ordinarias, estar escritos en códigos de derecho o ser anunciados en reuniones públicas (por ejemplo, las reglas referentes al vertido de basuras, a los modos de realizar depósitos bancarios, a un partido de fútbol, a la violación de la propiedad, etcétera).
Finalmente, para complicar más las cosas, las culturas tienen normas no solamente para regular el comportamiento, sino para romper las normas de comportamiento —como cuando uno aparca enfrente de una señal que dice «no aparcar», o secuela en un estadio sin pagar la entrada.
Pero la conversación no es la única fuente de conocimiento antropológico acerca de una cultura. Además de eso, los antropólogos observan, miden, fotografían y toman notas de lo que hace la gente durante sus actividades diarias, semanales o anuales. Observan los nacimientos que tienen lugar, asisten a los funerales, acompañan a expediciones de caza, presencian ceremonias de matrimonio, y asisten a otros muchos acontecimientos y actividades cuando están teniendo lugar. Esos acontecimientos y actividades reales constituyen el aspecto conductual de la cultura.
Aspectos emic y etic de la cultura
La distinción entre elementos mentales y conductuales no da respuesta al interrogante de cómo describir adecuadamente una cultura en su totalidad. El problema estriba en que los pensamientos y la conducta de los participantes pueden enfocarse desde dos perspectivas contrapuestas: desde la de los propios participantes y desde la de los observadores. En ambos casos son posibles las descripciones científicas y objetivas de los campos mental y conductual. Pero, en el primero, los observadores emplean conceptos y distinciones que son significativos y apropiados para los participantes; y en el segundo, conceptos y distinciones significativos y apropiados para los observadores. El primero de estos dos modos de estudiar la cultura se llama emic y el segundo etic (véanse Sistemas fonémicos p. 21 para la derivación de estos términos a partir de fonética y fonética). La prueba de la adecuación de las descripciones y análisis emic es su correspondencia con una visión del mundo que los participantes nativos aceptan como real, significativa o apropiada. Al llevar a cabo la investigación en el modo emic, los antropólogos tratan de adquirir un conocimiento de las categorías y reglas necesarias para pensar y actuar como un nativo. Intentan averiguar, por ejemplo, qué regla subyace en el uso del mismo término de parentesco para la madre y la hermana de la madre entre los bathonga; o cuándo es apropiado humillar a los huéspedes entre los kwakiutl; o entre los quinceañeros norteamericanos, cuándo se puede quedar para salir con un chico o una chica.
En cambio, la prueba de la adecuación de las descripciones etic es, sencillamente, su capacidad para generar teorías científicas sobre las causas de las diferencias y semejanzas socioculturales. En vez de emplear conceptos que sean necesariamente reales, significativos y apropiados desde el punto de vista del nativo, el antropólogo se sirve de categorías y reglas derivadas del lenguaje de la ciencia que a menudo le resultarán poco familiares al nativo. Los estudios etic comportan con frecuencia la medición y yuxtaposición de actividades y acontecimientos que los informadores nativos encuentran inadecuados o carentes de significado.
Emic, etic y ratio de sexos en el ganado vacuno
El siguiente ejemplo demuestra la importancia de la diferencia entre el conocimiento de tipo emic y el de tipo etic en aspectos no lingüísticos de una cultura. En el distrito de Trivandrum del estado de Kerala, en la India meridional, los agricultores insistían en que nunca acortarían deliberadamente la vida de uno de sus animales, en que nunca lo matarían ni lo dejarían morir de hambre, afirmando así la prohibición hindú contra el sacrificio del ganado vacuno. Sin embargo, entre los agricultores de Kerala la tasa de mortalidad de los terneros es casi el doble que la de las crías de sexo contrario. De hecho, el número de hembras de 0-1 años supera al de los machos del mismo grupo de edad en una proporción de 100 a 67. Los mismos agricultores son plenamente conscientes de que los segundos tienen más probabilidades de morir que las primeras,
pero atribuyen la diferencia a la relativa «debilidad» de los machos. «Los machos —suelen decir— enferman más a menudo». Al preguntarles cómo explicaban esta propensión, algunos sugirieron que los machos comían menos que las hembras.
Finalmente, varios de ellos admitieron que esto se debía a que sólo se les permitía permanecer unos pocos segundos junto a las ubres de la madre. A nadie, empero, se le ocurrió afirmar que, dada la escasa demanda de animales de tiro en Kerala, se decide sacrificar a los machos y criar a las hembras. La perspectiva emic de la situación es que nadie, consciente o voluntariamente, acortaría la vida de un ternero. Una y mil veces los agricultores afirmaban que todas las crías, independientemente de su sexo, tenían «derecho a la vida». Pero la dimensión etic de la situación es que la proporción de sexos en el ganado vacuno se ajusta de un modo sistemático a las necesidades de la ecología y la economía locales mediante un «bovicidio»
preferencial de los machos. Aunque no se sacrifican los teneros indeseados, se los deja morir de hambre con mayor o menor rapidez. En otras regiones de la India, en donde predominan diferentes condiciones ecológicas y económicas, se practica un «bovicidio» etic que afecta a las hembras en vez de a los machos, dando lugar en algunos estados a una proporción de más de 200 bueyes adultos por cada 100 vacas (véase Capítulo 12. La religión para una discusión más detenida sobre los aspectos emic y etic del ganado vacuno en la India).
El patrón universal
Para poder comparar las culturas, el antropólogo tiene que recoger y organizar los datos referentes a las mismas en relación con aspectos o partes del todo sociocultural presentes en todas las culturas. La estructura de estas partes recurrentes se denomina patrón universal.
La mayoría de los antropólogos coincidirá en que todas las sociedades humanas han de tener dispositivos culturales de índole conductual y mental para satisfacer las necesidades de la subsistencia, la reproducción, la organización del intercambio de bienes y trabajo, la vida en el seno de grupos domésticos y grandes comunidades, así como los aspectos creativos, expresivos, lúdicos, estéticos, morales e intelectuales de la vida humana. Sin embargo, no hay acuerdo sobre cuántas subdivisiones de estas categorías deben reconocerse ni sobre qué prioridad ha de otorgárseles a la hora de la investigación.
En este libro se utilizará un patrón universal integrado por tres divisiones principales: infraestructura, estructura y superestructura.
1. Infraestructura. Se compone de las actividades etic y conductuales mediante las cuales toda sociedad satisface los requisitos mínimos de subsistencia (modo de producción) y regula el crecimiento demográfico (modo de reproducción).
2. Estructura. Se halla constituida por las actividades económicas y políticas de tipo etic y conductual mediante las cuales toda sociedad se organiza en grupos que distribuyen, regulan e intercambian bienes y trabajo. Se puede hablar de economías domésticas o economías políticas como componentes universales en el nivel estructural, según que el foco de organización se centre en los grupos domésticos o en las relaciones internas y externas de la sociedad global.
3. Superestructura. Está integrada por la conducta y pensamiento dedicados a actividades artísticas, lúdicas, religiosas e intelectuales junto con todos los aspectos mentales y emic de la estructura e infraestructura de una cultura.
La pluralidad de las teorías antropológicas
Aunque todos los antropólogos subrayan la importancia del enfoque multidimensional, comparativo y global, a menudo no están de acuerdo sobre cuál sería el mejor camino a seguir para explicar y comprender la condición humana. Unos mantienen que la cultura no puede ni debería ser estudiada de la forma en que los científicos estudian los fenómenos naturales.
En cambio, otros sostienen que la antropología puede descubrir procesos causales de la misma manera que los biólogos descubren las causas de la evolución biológica o los meteorólogos descubren las causas del tiempo. Incluso entre los antropólogos que creen que existen causas concretas de las instituciones y los estilos de vida, sin embargo no hay acuerdo en cuáles sean esas causas.
Los tipos de investigación que los antropólogos llevan a cabo y los tipos de conclusiones que subrayan están muy influenciados por las suposiciones básicas que ellos hacen acerca de las causas de la evolución cultural. Estos supuestos básicos hechos por los antropólogos de diferentes líneas teóricas se llaman estrategias de investigación.
No es concebible un libro de texto que intente representar todas las estrategias de investigación actuales, sin inclinarse hacia alguna de ellas y con igual dedicación para todas. En los siguientes capítulos el autor ha hecho un esfuerzo consciente para incluir puntos de vista alternativos en temas controvertidos. Sin embargo, es inevitable que la estrategia de investigación del propio autor domine la exposición. La estrategia de investigación seguida en este libro enfatiza la infraestructura como una causa de la estructura y la superestructura, y a esto se le llama materialismo cultural. En el apéndice encontraremos una descripción de los principios básicos del materialismo cultural y de las estrategias de investigación antropológica alternativas.
La distinción entre elementos mentales y conductuales no da respuesta al interrogante de cómo describir adecuadamente una cultura en su totalidad. El problema estriba en que los pensamientos y la conducta de los participantes pueden enfocarse desde dos perspectivas contrapuestas: desde la de los propios participantes y desde la de los observadores. En ambos casos son posibles las descripciones científicas y objetivas de los campos mental y conductual. Pero, en el primero, los observadores emplean conceptos y distinciones que son significativos y apropiados para los participantes; y en el segundo, conceptos y distinciones significativos y apropiados para los observadores. El primero de estos dos modos de estudiar la cultura se llama emic y el segundo etic (véanse Sistemas fonémicos p. 21 para la derivación de estos términos a partir de fonética y fonética). La prueba de la adecuación de las descripciones y análisis emic es su correspondencia con una visión del mundo que los participantes nativos aceptan como real, significativa o apropiada. Al llevar a cabo la investigación en el modo emic, los antropólogos tratan de adquirir un conocimiento de las categorías y reglas necesarias para pensar y actuar como un nativo. Intentan averiguar, por ejemplo, qué regla subyace en el uso del mismo término de parentesco para la madre y la hermana de la madre entre los bathonga; o cuándo es apropiado humillar a los huéspedes entre los kwakiutl; o entre los quinceañeros norteamericanos, cuándo se puede quedar para salir con un chico o una chica.
En cambio, la prueba de la adecuación de las descripciones etic es, sencillamente, su capacidad para generar teorías científicas sobre las causas de las diferencias y semejanzas socioculturales. En vez de emplear conceptos que sean necesariamente reales, significativos y apropiados desde el punto de vista del nativo, el antropólogo se sirve de categorías y reglas derivadas del lenguaje de la ciencia que a menudo le resultarán poco familiares al nativo. Los estudios etic comportan con frecuencia la medición y yuxtaposición de actividades y acontecimientos que los informadores nativos encuentran inadecuados o carentes de significado.
Emic, etic y ratio de sexos en el ganado vacuno
El siguiente ejemplo demuestra la importancia de la diferencia entre el conocimiento de tipo emic y el de tipo etic en aspectos no lingüísticos de una cultura. En el distrito de Trivandrum del estado de Kerala, en la India meridional, los agricultores insistían en que nunca acortarían deliberadamente la vida de uno de sus animales, en que nunca lo matarían ni lo dejarían morir de hambre, afirmando así la prohibición hindú contra el sacrificio del ganado vacuno. Sin embargo, entre los agricultores de Kerala la tasa de mortalidad de los terneros es casi el doble que la de las crías de sexo contrario. De hecho, el número de hembras de 0-1 años supera al de los machos del mismo grupo de edad en una proporción de 100 a 67. Los mismos agricultores son plenamente conscientes de que los segundos tienen más probabilidades de morir que las primeras,
pero atribuyen la diferencia a la relativa «debilidad» de los machos. «Los machos —suelen decir— enferman más a menudo». Al preguntarles cómo explicaban esta propensión, algunos sugirieron que los machos comían menos que las hembras.
Finalmente, varios de ellos admitieron que esto se debía a que sólo se les permitía permanecer unos pocos segundos junto a las ubres de la madre. A nadie, empero, se le ocurrió afirmar que, dada la escasa demanda de animales de tiro en Kerala, se decide sacrificar a los machos y criar a las hembras. La perspectiva emic de la situación es que nadie, consciente o voluntariamente, acortaría la vida de un ternero. Una y mil veces los agricultores afirmaban que todas las crías, independientemente de su sexo, tenían «derecho a la vida». Pero la dimensión etic de la situación es que la proporción de sexos en el ganado vacuno se ajusta de un modo sistemático a las necesidades de la ecología y la economía locales mediante un «bovicidio»
preferencial de los machos. Aunque no se sacrifican los teneros indeseados, se los deja morir de hambre con mayor o menor rapidez. En otras regiones de la India, en donde predominan diferentes condiciones ecológicas y económicas, se practica un «bovicidio» etic que afecta a las hembras en vez de a los machos, dando lugar en algunos estados a una proporción de más de 200 bueyes adultos por cada 100 vacas (véase Capítulo 12. La religión para una discusión más detenida sobre los aspectos emic y etic del ganado vacuno en la India).
El patrón universal
Para poder comparar las culturas, el antropólogo tiene que recoger y organizar los datos referentes a las mismas en relación con aspectos o partes del todo sociocultural presentes en todas las culturas. La estructura de estas partes recurrentes se denomina patrón universal.
La mayoría de los antropólogos coincidirá en que todas las sociedades humanas han de tener dispositivos culturales de índole conductual y mental para satisfacer las necesidades de la subsistencia, la reproducción, la organización del intercambio de bienes y trabajo, la vida en el seno de grupos domésticos y grandes comunidades, así como los aspectos creativos, expresivos, lúdicos, estéticos, morales e intelectuales de la vida humana. Sin embargo, no hay acuerdo sobre cuántas subdivisiones de estas categorías deben reconocerse ni sobre qué prioridad ha de otorgárseles a la hora de la investigación.
En este libro se utilizará un patrón universal integrado por tres divisiones principales: infraestructura, estructura y superestructura.
1. Infraestructura. Se compone de las actividades etic y conductuales mediante las cuales toda sociedad satisface los requisitos mínimos de subsistencia (modo de producción) y regula el crecimiento demográfico (modo de reproducción).
2. Estructura. Se halla constituida por las actividades económicas y políticas de tipo etic y conductual mediante las cuales toda sociedad se organiza en grupos que distribuyen, regulan e intercambian bienes y trabajo. Se puede hablar de economías domésticas o economías políticas como componentes universales en el nivel estructural, según que el foco de organización se centre en los grupos domésticos o en las relaciones internas y externas de la sociedad global.
3. Superestructura. Está integrada por la conducta y pensamiento dedicados a actividades artísticas, lúdicas, religiosas e intelectuales junto con todos los aspectos mentales y emic de la estructura e infraestructura de una cultura.
La pluralidad de las teorías antropológicas
Aunque todos los antropólogos subrayan la importancia del enfoque multidimensional, comparativo y global, a menudo no están de acuerdo sobre cuál sería el mejor camino a seguir para explicar y comprender la condición humana. Unos mantienen que la cultura no puede ni debería ser estudiada de la forma en que los científicos estudian los fenómenos naturales.
En cambio, otros sostienen que la antropología puede descubrir procesos causales de la misma manera que los biólogos descubren las causas de la evolución biológica o los meteorólogos descubren las causas del tiempo. Incluso entre los antropólogos que creen que existen causas concretas de las instituciones y los estilos de vida, sin embargo no hay acuerdo en cuáles sean esas causas.
Los tipos de investigación que los antropólogos llevan a cabo y los tipos de conclusiones que subrayan están muy influenciados por las suposiciones básicas que ellos hacen acerca de las causas de la evolución cultural. Estos supuestos básicos hechos por los antropólogos de diferentes líneas teóricas se llaman estrategias de investigación.
No es concebible un libro de texto que intente representar todas las estrategias de investigación actuales, sin inclinarse hacia alguna de ellas y con igual dedicación para todas. En los siguientes capítulos el autor ha hecho un esfuerzo consciente para incluir puntos de vista alternativos en temas controvertidos. Sin embargo, es inevitable que la estrategia de investigación del propio autor domine la exposición. La estrategia de investigación seguida en este libro enfatiza la infraestructura como una causa de la estructura y la superestructura, y a esto se le llama materialismo cultural. En el apéndice encontraremos una descripción de los principios básicos del materialismo cultural y de las estrategias de investigación antropológica alternativas.
Resumen
La antropología es el estudio de la humanidad. Sus cuatro ramas principales son la antropología cultural o social, la arqueología, la lingüística antropológica y la antropología física. El punto de vista que la distingue es su perspectiva global, comparativa y multidimensional. Aunque la mayoría de los antropólogos se encuentran empleados en puestos académicos, hay un número cada vez mayor que se dedica a la antropología aplicada en una amplia variedad de campos de la conducta y las relaciones humanas. El estudio de la antropología es de gran valor para cualquiera que se proponga realizar una carrera en un campo afectado por la dimensión cultural de la existencia humana.
Una cultura consiste en las formas de pensar, sentir y actuar, socialmente adquiridas, de los miembros de una determinada sociedad. Las culturas mantienen su continuidad mediante un proceso de endoculturación. Al estudiar las diferencias culturales es importante mantenerse en guardia frente al hábito mental llamado etnocentrismo, que surge como consecuencia de no apreciar los efectos de largo alcance de la endoculturación sobre la vida humana. Sin embargo, la endoculturación no puede explicar cómo y por qué cambian las culturas. Además, no todas las recurrencias culturales en diferentes generaciones son resultado de la endoculturación. Algunas son el resultado de reacciones a condiciones o situaciones similares
Mientras que endoculturación designa el proceso por el cual se transmite la cultura de una generación a la siguiente, la difusión designa el proceso mediante el cual se transmite la cultura de una sociedad a otra. La difusión, al igual que la endoculturación, no es automática y no puede ser por sí sola un principio explicatorio. Sociedades vecinas pueden tener tanto culturas muy semejantes como muy diferentes.
La cultura, tal como se define en este libro, consiste tanto en acontecimientos que tienen lugar dentro de la mente de las personas como en la conducta exterior de estas mismas personas. Los seres humanos pueden describir sus pensamientos y conducta desde su propio punto de vista. Por tanto, al estudiar las culturas humanas debemos dejar claro si es el punto de vista del participante nativo o el punto de vista del observador lo que se está expresando. Éstos son los puntos de vista emic y etic, respectivamente. Los términos emic y etic han sido tomados prestados de la distinción lingüística entre fonémica y fonética. Tanto el aspecto mental como el conductual de una cultura pueden enfocarse desde los puntos de vista emic o etic.
Las versiones emic y entic de la realidad con frecuencia difieren notablemente, aunque hay un cierto grado de correspondencia entre ellas.
Además de los aspectos emic, etic, mental y conductual, todas las culturas participan de un mismo patrón universal. El patrón universal empleado en este libro consiste en tres componentes: infraestructura, estructura y superestructura. Éstos, a su vez, consisten, respectivamente, en los modos de producción y reproducción; economía doméstica o política; y los aspectos creativo, expresivo, estético e intelectual de la vida humana. La definición de estas categorías es esencial para la organización de la investigación.
Los antropólogos siguen distintas estrategias de investigación. La estrategia de investigación seguida en este libro subraya la importancia causal de la infraestructura y se conoce como materialismo cultural.
La antropología es el estudio de la humanidad. Sus cuatro ramas principales son la antropología cultural o social, la arqueología, la lingüística antropológica y la antropología física. El punto de vista que la distingue es su perspectiva global, comparativa y multidimensional. Aunque la mayoría de los antropólogos se encuentran empleados en puestos académicos, hay un número cada vez mayor que se dedica a la antropología aplicada en una amplia variedad de campos de la conducta y las relaciones humanas. El estudio de la antropología es de gran valor para cualquiera que se proponga realizar una carrera en un campo afectado por la dimensión cultural de la existencia humana.
Una cultura consiste en las formas de pensar, sentir y actuar, socialmente adquiridas, de los miembros de una determinada sociedad. Las culturas mantienen su continuidad mediante un proceso de endoculturación. Al estudiar las diferencias culturales es importante mantenerse en guardia frente al hábito mental llamado etnocentrismo, que surge como consecuencia de no apreciar los efectos de largo alcance de la endoculturación sobre la vida humana. Sin embargo, la endoculturación no puede explicar cómo y por qué cambian las culturas. Además, no todas las recurrencias culturales en diferentes generaciones son resultado de la endoculturación. Algunas son el resultado de reacciones a condiciones o situaciones similares
Mientras que endoculturación designa el proceso por el cual se transmite la cultura de una generación a la siguiente, la difusión designa el proceso mediante el cual se transmite la cultura de una sociedad a otra. La difusión, al igual que la endoculturación, no es automática y no puede ser por sí sola un principio explicatorio. Sociedades vecinas pueden tener tanto culturas muy semejantes como muy diferentes.
La cultura, tal como se define en este libro, consiste tanto en acontecimientos que tienen lugar dentro de la mente de las personas como en la conducta exterior de estas mismas personas. Los seres humanos pueden describir sus pensamientos y conducta desde su propio punto de vista. Por tanto, al estudiar las culturas humanas debemos dejar claro si es el punto de vista del participante nativo o el punto de vista del observador lo que se está expresando. Éstos son los puntos de vista emic y etic, respectivamente. Los términos emic y etic han sido tomados prestados de la distinción lingüística entre fonémica y fonética. Tanto el aspecto mental como el conductual de una cultura pueden enfocarse desde los puntos de vista emic o etic.
Las versiones emic y entic de la realidad con frecuencia difieren notablemente, aunque hay un cierto grado de correspondencia entre ellas.
Además de los aspectos emic, etic, mental y conductual, todas las culturas participan de un mismo patrón universal. El patrón universal empleado en este libro consiste en tres componentes: infraestructura, estructura y superestructura. Éstos, a su vez, consisten, respectivamente, en los modos de producción y reproducción; economía doméstica o política; y los aspectos creativo, expresivo, estético e intelectual de la vida humana. La definición de estas categorías es esencial para la organización de la investigación.
Los antropólogos siguen distintas estrategias de investigación. La estrategia de investigación seguida en este libro subraya la importancia causal de la infraestructura y se conoce como materialismo cultural.
Ecología cultural y antropología ecológica
Estas corrientes surgen como una reacción crítica contra la perspectiva culturalista, surge por algunos antropólogos que deseaban recuperar la tradición evolucionista y superar las limitaciones que había encontrado antes anteriormente.
A partir de la década del 40, la corriente neoevolucionista adquiere relevancia en el pensamiento antropológico, siendo los principales fundadores Leslie White y Julian Steward.
Estos continuadores del interés por la evolución social desechan al
principio de que todas las sociedades se desarrollan recorriendo las
mismas fases o estadios, porque reconocen que la evolución social ocurre
a través de caminos diversos e incluso divergentes. Asimismo también
dejan de pensar en la evolución como el pensamiento
evolucionista anterior, para descartar la idea de que el progreso no
solo es inevitable, sino también deseable como manera implícita o
explícita que habían sostenido sus antecesores.
Para Leslie White
la evolución social se relaciona con la tecnología, los inventos y
descubrimientos son el motor que impulsa el avance cultural de la
historia. Este se interesa por establecer leyes del desarrollo cultural
partiendo del principio de que el vínculo entre organización cultural y
tecnología permite aprovechar mejor la energía. Para White la cultura
forma parte de un proceso más general de evolución; frecuentemente es
catalogado como evolucionista universal más que como neoevolucionista.
Por su parte Steward,
entrelaza la ecología y la antropología con el propósito de establecer
las causas de la variación cultural, dando lugar a lo que actualmente
conocemos como ecología cultural, especialidad de la antropología que
estudia el desarrollo y la multiplicidad de las culturas como resultado
de un proceso de adaptación a las características geográficas y la
biodiversidad de un determinado entorno. Así podemos ver que la ecología
cultural en si estudia los proceso por medio de los cuales una sociedad
se adapta a su medio ambiente, haciendo foco en si esas adaptaciones
provocan transformaciones sociales internas o cambios evolutivos.
El
método que utiliza Steward es un análisis empírico de cada sociedad
antes de proceder a generalizaciones más amplias de semejanzas
interculturales en procesos y efectos sustantivos. Los ecólogos
culturales estudian culturas y medios muy diversificados y no imponen
modelos de cambios culturales teóricos o ideales, ni fórmulas analíticas
específicas. La comparación se convierte en el método principal
propuesto por el autor para encontrar regularidades de desarrollo y
funcionamiento de los elementos que componen una cultura.
Acá te doy un panorama acerca de esta corriente neoevolucionista
surgida en 1940, y que posteriormente recibió muchas críticas como, por
ejemplo, el hecho de crear leyes generales a partir del análisis de
escasos datos.
martes, 15 de marzo de 2016
Actividad. Estructuralismo frances de Claude Lévi-Strauss
Lee el siguiente artículo y explica en un par de parrafos en tu libreta ¿Qué es el tabú del incesto? y ¿Cómo esta prohibición permitió la evolución de la sociedad?
EL TABÚ DEL INCESTO
Aversión al tema
por Phil Bartle
¿Por qué los seres humanos consideramos al incesto
un tema tabú?
La mayor
parte de las personas en la mayoría de las sociedades aborrece profundamente
las relaciones sexuales incestuosas. No nos referimos con esto al abuso sexual
contra niños, sino a las relaciones heterosexuales, con consentimiento o no,
entre madre-hijo (como Edipo), padre-hija (como Electra o Mirra) o
hermano-hermana (como Zeus y Hera), sin importar la edad. Como sucede a menudo
en nuestra sociedad actual, que exagera la importancia de las llamadas
explicaciones científicas, especialmente las biológicas, muchos de nosotros nos
inclinamos a creer que el tabú del incesto tiene un origen biológico, que es un
elemento de protección causado por nuestra evolución. No es así. Cuando dos
parientes cercanos tienen relaciones sexuales, los hijos que puedan engendrar
no tienen por qué estar directamente condenados a sufrir una enfermedad o
degeneración, como mucha gente cree. Sólo se produce una intensificación de las
características ya existentes. Hay mayor probabilidad de que se manifiesten
genes recesivos. El efecto no es muy diferente del que deriva de varias
generaciones de matrimonios entre primos, matrimonios que han practicado, y aún
practican, cientos de culturas de todo el mundo.
Si el
factor que se intensifica es negativo o fatal, como sucedía en las familias
reales europeas (que sufrían hemofilia), entonces se manifestará a su debido tiempo.
Los fuertes sentimientos negativos que tenemos acerca del incesto están lejos
de ser una simple repugnancia hacia las uniones entre primos, y la biología no
es suficiente para explicar ese grado de repugnancia. Si observamos a todos
nuestros parientes primates, veremos que todos ellos, excepto los seres
humanos, practican el incesto de una u otra forma. En consecuencia, sospechamos
que el tabú se remonta a un período cercano a los mismísimos orígenes de la
humanidad, a los orígenes de la cultura humana.
Nosotros
relacionamos el origen de la cultura con algo parecido al uso de herramientas
sofisticadas y complejas, mientras que los demás primates utilizaban
herramientas simples, y de un lenguaje sofisticado y complejo, mientras que
otros primates utilizaban formas simples del lenguaje. Sospechamos ahora que
estas tres características –las herramientas, el lenguaje y el tabú del
incesto–están relacionadas entre sí y relacionadas a su vez con el origen de la
humanidad.
Según el
tabú del incesto, las personas deben buscar pareja en otros grupos, y ese
intercambio ha sido necesario para comunicarse y desarrollar sus herramientas. Las
familias primitivas, basadas en el tabú, formaban parte de aquellas que
desarrollaron la cultura, la tecnología y la cooperación, y sobrevivieron,
mientras que nuestros primos más cercanos (¿los neanderthal?) no lo lograron.
Como sea. La familia, en sus distintas formas, parecen estar entre nuestras
instituciones sociales más primitivas, y las comunidades se encuentran entre
las diversas instituciones que se fueron desarrollando como extensiones de esas
familias. Dichas comunidades, que eran necesarias por el tabú del incesto, se
fortalecieron con la tecnología y su existencia fue posible gracias al uso de
un lenguaje complejo.
Aunque
que el tabú aparece como lo más cercano que tenemos a una institución universal
–otro argumento a favor de su temprana aparición en la sociedad humana– existen
casos en los que no sólo se permite sino que es obligatorio. El incesto entre
hermano y hermana se practicaba, por ejemplo, en las familias reales de Tahití
y en las antiguas dinastías de Egipto. Estas últimas eran aristocracias
africanas, que pudieron haber sido también el origen de la descendencia por
línea materna de África occidental, a través de las migraciones transaharianas.
En los casos conocidos de matrimonios reales entre hermanos, la explicación
reside en el alto grado de jerarquía que estaba en juego, y en que se
consideraba que los reyes eran dioses o estaban por encima del nivel humano. Entre
los dioses, se practicaba el incesto sin que hubiera protestas morales, y por
tanto, era una forma de colocar también a las familias reales de esas
sociedades muy por encima de la gente común.
Usted no
tiene por qué creer este argumento.
Pero debe
tenerlo presente y debe poder demostrar que lo conoce, si se le pregunta sobre
él en un examen.
──»«──
lunes, 7 de marzo de 2016
Actividad. Funcionalismo británico
el funcionalismo-emilio durkheim from Keni Barrera
Revisa la siguiente presentación y define en el glosario de tu libreta los conceptos:
1. Densidad dinámica.
2. Anomia.
3. Conciencia colectiva.
4. Funcionalismo (diapositiva 17).
Revisa la siguiente presentación y define en el glosario de tu libreta los conceptos:
1. Densidad dinámica.
2. Anomia.
3. Conciencia colectiva.
4. Funcionalismo (diapositiva 17).
martes, 1 de marzo de 2016
1ra Exposición. Escuela americana de antropología. Solo para el equipo de exposición, la tarea se encuentra en el post anterior.
Universidad Autónoma Metropolitana, Iztapalapa
Licenciatura en Antropología Social
Propensiones de las configuraciones Licenciatura en Antropología Social
culturales de Ruth Benedict
Martín García Hernández
20716262
Lunes, 1 de septiembre de 2008
Introducción
Ruth Benedict fue quizá la principal alumna de Boas, en su libro “Patterns of culture”
editado en 1934, desarrolla una psicología de la cultura, así como critica los postulados
evolucionistas psicoanalíticos dice: “La civilización occidental, a causa de
circunstancias históricas fortuitas, se extendió más ampliamente que todo otro grupo
conocido. Se ha impuesto sobre la mayor parte del globo, y ello nos ha conducido a
aceptar la creencia en la uniformidad de la conducta humana, que bajo otras
circunstancias no habría surgido… …consideramos la conducta de niños pequeños tal
como está modelada en nuestra civilización e indicada en las clínicas infantiles, como
la psicología infantil o como el modo en que el pequeño animal humano está sujeto a
conducirse. Lo mismo ocurre cuando se trata de nuestra ética o de nuestra
organización de la familia. Sostenemos siempre que es inevitable una motivación
familiar; tratamos siempre de identificar nuestros propios procedimientos locales de
conducirnos con la conducta, o nuestros propios hábitos socializados, con la naturaleza
humana… …las fuentes de esa tesis se encuentran muy atrás, en lo que parece ser,
dada su manifestación universal entre los pueblos primitivos, una de las más remotas
características humanas: la diferencia específica entre “mi propio” grupo estrecho,
cerrado, y el extraño” (Benedict, 1989:17, 18-19).
El criterio de anormalidad lo fija mediante el problema de la adaptación personal a las
conductas y motivos que rigen a la cultura en la que el individuo se encuentra. Se trata
de los individuos cuyas respuestas ante la sociedad caen en un sector diferente que el
general de las conductas humanas establecido por su sociedad.
La esfera de la normalidad cambia entonces de cultura en cultura, y las respectivas
desviaciones serán toleradas en mayor o menor medida según la sociedad en cuestión.
Aquellos síntomas que son considerados por nuestra cultura occidental como
patológicos pueden ser utilizados por diversas instituciones en otras culturas, por lo que
la normalidad dependerá de la distancia de determinadas conductas individuales en
relación a los patrones culturales de la sociedad en la que se encuentren. “El patrón
cultural de toda civilización hace uso de un cierto segmento del gran arco de los
propósitos y motivaciones potenciales humanos, exactamente como hemos visto en un
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capítulo anterior que toda cultura emplea cierto equipo seleccionado de materias
técnicas o rasgos culturales. El gran arco a lo largo del cual todas las posibles
conductas humanas se distribuyen, es demasiado inmenso y está demasiado lleno de
contradicciones para que una cultura cualquiera utilice siquiera una considerable
porción de él. La selección es el primer requisito” (Benedict, 1989:243).
Los patrones culturales
Los patrones culturales no son tipos, en el sentido de una constelación fija de rasgos.
Estudia como diferentes rasgos son seleccionados del gran arco de la experiencia
humana para integrarse y conformar una cultura específica, una configuración. Los
rasgos seleccionados son disposiciones innatas en el ser humano, y serán incluidos o no
en la estructura del carácter de los adultos.
Partiendo de esta idea de los patrones culturales es que Benedict realiza un análisis
etnográfico, tomando a su vez las nociones de lo apolíneo y lo dionisíaco de
concibiéndolos como dos tipos psicológicos. A través de estos así como de conceptos
psicológicos generales desarrolla una psico-etnología de tres culturas: los indios Pueblo
de Nuevo México, los Dobu de la Melanesia Occidental, y los Kwakiutl de la Costa
Noroeste de Norteamérica.
Analizaremos brevemente las configuraciones propuestas por Ruth Benedict a estos
distintos grupos culturales.
Los Zuñi
Aunque la mayoría de los indígenas norteamericanos fueron dionisíacos, pues
valorizaban las experiencias fuertes que van más allá de la rutina sensorial (guerra,
alucinaciones shamánicas o iniciáticas, visión del sueño, utilización de drogas, etc) los
indios Pueblo son apolíneos1, pues no buscan ni valorizan el exceso embriagante,
prefiriendo la sobriedad y la mesura, no tienen hechiceros, solamente sacerdotes. La
acumulación del poder o el éxito en una sola persona es reprobada.
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Sin embargo dentro de los Zuñi encontramos conductas contrastantes con las
características Apolíneas. “Los dioses enmascarados punitivos, llegan antes de la
iniciación y fustigan a los niños con sus látigos de yuca” (Benedict, 1989:81). El
maltrato a los niños esta fuera totalmente de una configuraron apolínea, guiada por la
mesura, por la sobriedad, por la calma y control.
Aunque la violencia no esta bien vista entre los Zuñi, existe violencia que no esta
sancionada, “…Una esposa puede caer sobre su rival y morderla públicamente. Se
insultan y se golpean” (Benedict, 1989:118). Encontramos otra connotación violenta
que no encaja en la configuración Apolínea.
A diferencia de lo que Malinowski nos describía en relación a las Trobriand, Benedict
nos dice que los Zuñi no reconocen autoridad ni disciplina, debido a la escasa
formalidad de lo cotidiano y el poco interés en los bienes.
Benedict plantea la conclusión “Todas las disposiciones obran en contra de la
posibilidad de que el niño sufra de un complejo de Edipo. Malinowski ha señalado que
entre los Trobriands la estructura de la sociedad da al tío esa autoridad que en nuestra
cultura está unida al padre. Entre los zuñi los tíos no ejercen autoridad. No se toleran
las ocasiones que reclamarían su ejercicio. El niño crece sin los resentimientos y sin los
compensatorios ensueños diurnos de la ambición que tienen sus raíces en la situación
familiar. Cuando el niño se hace adulto, no tiene motivos que le conduzcan a imaginar
situaciones en las que la autoridad sea destacada” (Benedict, 1989:112).
Los Dobu
Los Dobu se caracterizan por su peligrosidad, no tienen jefes, organización política u
alguna forma de legalidad en su sentido estricto. Los celos, la sospecha y la traición son
características de su personalidad, así como de su vida cotidiana y de sus matrimonios.
Los linajes son matrilineales y la residencia se alterna de año a año, lo que obliga a uno
de los esposos a vivir año por medio en territorio hostil.
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La práctica de la magia se realiza a través de brujos y hechiceros; y la injuria no se
realiza nunca abiertamente sino en secreto, traicioneramente. Cualquier enfermedad
puede ser obra de un hechicero, llevando la desconfianza a niveles altamente
paranoicos. “La hechicería y la brujería no son criminales. Un hombre meritorio no
podría existir sin ellas. Hombre malo, por otra parte, es aquel que ha sido injuriado en
la fortuna o en su cuerpo en los conflictos en que otros ganaron la supremacía. El
hombre deformado es siempre un hombre malo. Lleva en su cuerpo la derrota que todos
ven” (Benedict, 1989:178).
La ostentación es algo que se oculta, pues puede llevar a la envidia, y por lo tanto al
ataque de algún rival por medio de la hechicería. La risa está mal vista y el carácter duro
es una virtud. Existe una gran competencia por las conquistas sexuales, así como una
gran promiscuidad donde el adulterio no es mal visto.
Entonces “Las motivaciones que fluyen a través de toda la existencia dobuana son
singularmente limitadas. Son notables por la coherencia con que las instituciones de la
cultura las corporizan y el alcance que se les da. En sí mismas tienen la simplicidad de
la manía. Toda existencia es competencia degolladora, y toda ventaja es ganada a
expensas de un rival derrotado” ((Benedict, 1989: 151-152).
Sin embargo, la mayor parte del estudio a los Dobu, Benedict centra su atención en
magia y matrimonio. Dejando así fuera de comparación con los indios Pueblo al no
realizar comparaciones que resaltarán lo paranoico de unos y lo Apolíneo de otros.
Los Kwakiutl
Los Kwakiutl son dionisíacos. Sus ceremonias apuntan al éxtasis, a través de danzas y
cantos que llevan a un frenesí a veces incontrolable. “La inclinación dionisíaca de las
tribus de la costa del noroeste es tan violenta en su vida económica, en su vida militar y
en sus ceremonias de duelo como lo es en sus iniciaciones y bailes ceremoniales. Son el
polo opuesto de los pueblos apolíneos y en esto se asemejan a casi todos los otros
aborígenes de la América del Norte. Por otra parte, la pauta de cultura que les era
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peculiar estaba entretejida intrincadamente con sus ideas sobre la propiedad y la
manipulación de la riqueza” ((Benedict, 1989: 190-191).
La propiedad no sólo se vincula a los bienes materiales sino también a bienes
nobiliarios, cantos, mitos, nombres hereditarios. En la búsqueda de prestigio, se realizan
contiendas llamadas Potlatch. Eran organizadas en ocasiones importantes, tales como el
matrimonio, la iniciación, o bajo una franca rivalidad entre jefes.
En el Potlatch un jefe ofrecía un monto de bienes al otro, y de esta manera obligaba al
mismo a restituir por lo menos la misma cantidad de bienes al año entrante. Se
regalaban ropas, se consumían grandes cantidades de pescado, e inclusive se destruían
diversos bienes materiales.
De esta manera se efectuaba una rivalidad en la que se adquiría prestigio y nombre. La
riqueza no era medida en acumulación de bienes materiales, sino que éstos resultaban
tan sólo un medio para obtener prestigio social.
Bajo esta configuración cultural, el matrimonio se regia por estas mismas leyes.
Mediante una lucha de prestigio con bienes materiales, el pretendiente debía llegar al
suficiente valor como para estar a la altura de las prerrogativas que se heredaban y
podían transmitir.
El prestigio se obtenía mostrando la superioridad en estas contiendas, bajo una
desmesurada autoglorificación que Benedict asocia a la institucionalización de rasgos
megalomaníacos.
El triunfo implica a su vez el ridículo y el avasallamiento social mediante insultos y
mofas donde se proclama la inferioridad de sus rivales. Esto tendría como reverso el
temor al ridículo, a la vergüenza. “La megalomanía es un verdadero peligro en nuestra
sociedad. Cabe encararla con diversas actitudes, entre ellas la de señalarla como
reprensible y anormal; esta es la que hemos elegido en nuestra civilización. El otro
extremo es convertirla en atributo esencial del ideal humano y esa es la solución en la
cutura de la costa noroeste” (Benedict, 1989:228)
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Conclusiones
Vemos entonces como Benedict, a través de estos tres ejemplos etnográficos, expone su
teoría de los rasgos culturales: “Las tres culturas, Zuñi, Dobu y Kwakiutl, no son meros
agrupamientos heterogéneos de actos y creencias. Cada una de ellas tiene ciertos fines
a los que está dirigida su conducta y a los que tienden sus instituciones. Difieren entre
sí, no solamente porque cierto rasgo esté acá presente y ausente allá, y porque otro
rasgo se encuentre en formas diferentes en dos regiones. Difieren aun más porque,
como conjunto, están orientadas en direcciones diversas. Marchan a lo largo de
caminos distintos en persecución de fines distintos, y los fines y los medios de una
sociedad no pueden ser juzgados en términos de los de otra sociedad, porque son
esencialmente inconmensurables” ((Benedict, 1989: 229).
La diversidad de la cultura dependerá de aquellos rasgos culturales que sean elaborados
o rechazados. Dichos rasgos se entrelazan entre sí para formar una totalidad tendiente a
la integración y la coherencia. “Una cultura, como un individuo, es una pauta más o
menos coherente de pensamiento y acción. En toda cultura hay propósitos
característicos, no necesariamente compartidos por otros tipos de sociedad. Merced a
estos propósitos, cada pueblo consolida más y más su experiencia, y en proporción a la
urgencia de esos impulsos las categorías heterogéneas de la conducta adquieren
aspectos de mayor congruencia” ((Benedict, 1989: 58-59).
Ahora bien, dicha integración no es configurada de modo equilibrado por toda sociedad,
en otra palabras no existe una configuración total (más adelante se analizará ésta
afirmación), sino que se trata de una tendencia o una propensión que Benedict acomoda
en los tres casos analizados anteriormente.
Estos tres casos son extremos y aun estirando hasta sus últimas consecuencias los
términos Apolíneo, Dionisiaco y Paranoico, las excepciones que presentan los casos
anteriores muestran lo complejo de una sociedad y lo todavía mas complejo aun, el
encasillarla dentro de un tipo de configuración.
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Según Harris “La etnografía de la costa noroeste, formulada por Boas y presentada a
sus discípulos y así implantada en la antropología y difundida desde ella a las
disciplinas adyacentes, fue el arsenal de datos usado en el ataque contra el
materialismo cultural y contra el determinismo histórico” (Harris, 1997:262).
La destrucción y el regalo de riquezas y bienes materiales desafiaba toda explicación
económica. Su matrilinealidad, asociada a su complejidad cultural, cuestionaban a su
vez las secuencias evolucionistas de la época.
La imagen de los Kwakiutl que ofreció Benedict, como la de unos megalomaníacos
dionisíacos en un fervor destructivo de competencia, era una punta de lanza para el
cuestionamiento del eurocentrismo al que el particularismo histórico se enfrentaba.
Posteriormente surgirán críticas en torno a la subestimación de Boas de las causas
históricas y económicas, como por ejemplo la llegada del hombre blanco, que produjo
desajustes en la población generando un excedente considerable, así como la sustitución
de la guerra en armas por la guerra con riquezas (Harris, 1997:267-272).
La idea de la configuración es una manera muy clara de explicar las heterogeneidad de
sociedades, definitivamente SI existe una configuración total para las sociedades, pues
están ahí, existen, tienen un principio organizador, un lazo unificador, un estilo de
personalidad, cada sociedad tiene sus principios y cualidades que la diferencian de otra
cultura, una totalidad de la cultura, su carácter dominante. Si ninguna sociedad esta
exenta de estos puntos es evidente que debe de existir una configuración local para cada
sociedad.
El problema de Benedict es intentar dar un nombre a esa configuración, llámese
Apolíneo, Dionisiaco o Paranoico; el sustantivo trae consigo una carga de características
y a las sociedades no se les puede reducir a un simple adjetivo, si es necesario habría
que inventar el termino que abarque la totalidad de la configuración. Pero por ningún
motivo colocar un término cargado de historia que deje fuera rasgos fundamentales y
endémicos de cada sociedad. En este intento de nombrar las configuraciones, Benedict
se vio obligada a analizar los casos de estudio que encajaban con su nombre de
configuración (no con la configuración si no con el nombre) asi no estudio ampliamente
el matrmonio en los Zuñi, No analizo de la misma manera la infancia, los ritos, la
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magía. Etc. Se vio forzada a encazillar y reducir a los temrinos propuestos las
sociedades.
Hasta cierto punto pareciera que Benedict primero asigno el nombre de Apolíneo,
Dionisiaco o Paranoico a las sociedades estudiadas y después se dedico a analizarlas
para que fueran congruentes con su teoría de configuración. No es posible llamar
dionisiacos a un pueblo solo por les gusta el éxtasis, las danzas y cantos llevan a un
frenesí. Ni llamar apolíneos a los Pueblo solo por que la mesura es ampliamente
valorada.
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